domingo, 28 de febrero de 2010



Todas las veces se me rompen los sueños a mitad de camino, son como un papel ya gastado de tanto estrujarlo entre mis dedos, así, así esta mi sueño de amor de tanto soñarlo. Nunca trato de volver a unirlos, siempre falta un trozo de procelana...

I LoVe It WhEn YoU sInG tO mE...

lunes, 22 de febrero de 2010



Los Sábados lluviosos, es increíble como me inspiran estos días. Son como musas transparentes del tiempo, y siempre crei que la lluvia era especial, y cuando era chica y me la quedaba viendo, me decían que era simplemente agua. Pero yo creo que son las lágrimas del cielo, asi como nuestro corazón llora, nuestro cielo tambíén, porque no?
Demasiado romántica, demasiado ilusa, demasiado yo, y a veces algunas flechas logran traspasar mi escudo azul de hierro. Y hoy quiero contigo y no quiero sin ti. Esas gotas que desde ayer bailan en mi ventana y me cantan tu nombre hacen que escriba, o sólo es este sábado lluvioso que me hace necesitar tu olor. O será la música que el tocadiscos decide regalarme que me hace bailar con vos imaginariamente, bailar sin casi movernos, asi, suave, conectados por las manos temblorosas, despacito, de bailar con una caricia que dure cien años y algunos te quieros gastados pero llenos de amor. Una cena que sólo retrasa el momento. Un vino que nos ofrece una locura infantil embriagadora de sueños. Un Syrah y vos, y me encantas y me cantas, y me estremeces, y me inspiras, me miras. Pero soy sólo yo conmigo, yo con mi sombra y mi espíritu, y el sueño roto y el corazón también. Un viejo cuadro de Frida Kahlo en la pared húmeda y transpirada de lluvia. El olor de besos fogosos, fugases, que no fueron, que murieron con la noche. Y me quedé con mi arte y mis hadas y mis cuadernos y yo, y conmigo y mis ideas y mis nuncas y mis palabras y mi azul y mi canción incompleta…que ya no duele…

lunes, 15 de febrero de 2010



Por que a veces creemos que la simplicidad es plana, vacía, insustancial, la dejamos de lado por aquello que a simple vista parece más complejo, más lleno, con mas vida, más valioso, y caemos en la ignorancia, en la cotidianeidad de la superficie, y caemos. Buscamos como locos esas palabras, esas ideas que queremos expresar, nomenclaturas para un mismo desconcierto. Mirame, estoy hecha de simples cosas, tocame el alma y verás que sólo esta hecha de algodón y mi corazón de miel. Y en la simplicidad está la belleza, en las cosas que nunca nos detenemos a contemplar, en esa boca, en ese atardecer, en esa lluvia, en ese abrazo, en ese banco, en esos colores, en esa mirada, en tu respiración…

sábado, 13 de febrero de 2010



Es mi sombra gemela!!! como la de peter pan!! jajaja


Se ha ido. Te has ido. Mi casa. El pueblo. La calle. Mi alma. Quedaron vacias.
El reloj, monstruo ENORME y torpe late los minutos y las horas y me mira. Me mira. TODO esta quieto, inmóvil es el amor y el tiempo.
Caminan las nubes y el sol cae, y yo me rio, me rio a carcajadas multicolores.
Y vuelan los pájaros y yo me sigo riendo de dolor, porque hay que seguir viviendo sin tu cuerpo etéreo, sin tu espiritu, sin tu esencia, sin tus ideas. Llore? Tan solo la lluvia, mojándome la cara y calmándome tu sed. Cuando vuelva no estaré y yo seguiré llorando, con el sueño roto entre los dedos blancos…


Lloramos al amor perdido. Lo lloramos sin LaGrImAs y lo soñamos sin sueños…
Lo esperamos sin remedio, sin recibir nada, sin esperar nada y lo volvemos a perdonar.
El AMOR que se va y se escurre y se escapa y se humedece y de deshace y se oculta y te mata y no quiere volver…
Ni queremos que vuelva ni lo podemos nombrar
Lo esperáramos sin remedio y lo volvemos a perdonar.


Te irás con el verano.
Volverá a quedar todo en silencio.
Ya no habrá pájaros, ni lilas, ni cantos.
Te levarás mi estrella y un poco de mis sueños.
No tendré que guardar tantas cosas pequeñas para mostrarte, ni marcaré esa pagina para leerte, ni podré esperarte. Te irás con el verano. Estaré sola hasta que vuelvas.
Tú con mi estrella y yo con el otoño, que llevará en el viento.


Tantas cosas para decirte.
Tanto para preguntarte
Tanto tiempo para mirarte.
Tanto, tanto que ya no importa empezar de nuevo.
Escalar la cuesta, por empinada, por ardua que resulte, sólo por subirla contigo.
Aunque tenga que bajarla rodando, y sola.

jueves, 11 de febrero de 2010



Te espero paradita en nuestra esquina, vine antes. Mi ansiedad governaba mis pies. Me puse el vestidito de bambula azul que te gustaba, mis labios tinte rojo pasión tiemblan un poquito. Años llevo en mi bolso de cuero viejo, años de cartas llenas de tiempo pisado, perdido, olvidado, perdonado. Años de no escuchar tu música. Hoy vine en la bici de la nona, la que tiene el canastito verde. Si, esa, en la que dábamos vueltas alrededor del mundo sin hablar, sólo sabiendo que estábamos. No se si me vas a reconocer, hoy llevo un carré al hombro, en honor a Ameli, te acordas? Nos conocimos viendo esa peli. Placer francés. L’ amour. Je t'aime. Je t'adore Tu aliento todavía esta en mi nuca y tu voz diciéndome, me gusta tu piel tan pálida, parece pintada de tristeza, y tu pelo más negro que la noche, me gustan tus formas. Ahora mis nervios borran mis intenciones. Y mi reloj cruelmente, sin piedad, me susurra que el tiempo avanza y yo sigo sin bislumbrarte. El sol se cansa de escuchar mis pensamientos, temerosos a que no llegues y se marcha para dejarle lugar a su compañera amada, ellos son parecidos a nosotros, sabias? nunca se encuentran, excepto en ese instante llamado eclipse, en la unión de cosmos, de cuerpos celestes, en la unidad de las energías. Lentamente una lágrima cae dibujándome una forma irreconocible en la mejilla. No vas a venir. No se porqué. No se si el miedo invadió tu cuerpo. Si te olvidaste de mi en el camino. En fin. Daré la media vuelta, me tragaré mis lágrimas, cerraré fuerte los ojos con dolor. Y mañana será otro día vacíos de vos, pero llenos de olvido…

sábado, 6 de febrero de 2010



Ay como te odio! Haces que te odio con todo mi ser, con mis huesos, con toda el alma rota. Te odio porque sos horriblemente especial. Te odio porque mi cabeza y mi corazón ya no me pertenecen, no me obedecen cuando les ordeno no pensarte. Son tuyos. Odio la forma en que me miras, con esos malignos ojos claros, pero tan dulces que no puedo descifrar, que me abruman, que me agobian, me paralizan sin dejarme ser yo. Soy una nena tonta. Me quitas la vida. Alteras mi paz. Desordenas mi cosmo, mi armonía tan aburrida y monótona. Me desarmas el cuerpo en pedazos como tu rompecabezas y luego me desvanezco en el aire. Te odio porque paso 100 años pensando en vos y solo un segundo te olvido. Y tengo esas ganas torturadoras, fracasadas de que seas mio. Y no te vayas, no te vayas más. Quiero que seas mi lluvia y me mojes el cuerpo, me hidrates el alma, me humedezcas, siempre, porque te odio. Y hace mucho tiempo que no me regalas una respuesta. Y mis palabras de hierro, fuertes, decididas, con vos son pluma, polvo, frágiles, se desarman y me matas. No puedo entender tu idioma porque no perteneces a mi mundo. Quiero interrumpirte cuando hables y morderte las palabras, los labios, así con locura, porque te odio. Desintoxicarme de ese sabor tuyo del que soy adicta, el que quedó en mi piel, ay! Tan fuerte. Me haces débil porque me quemas la carne y me emborrachas con tu sudor. Y tu tenue presencia me anula las ideas. Estas. No estas. Te vas. Venís. Deja de entrometerte en mis sueños alados, que con vos son pesadillas que en el fondo deseo tener todas las noches. Rompí la promesa de que no iba a pensarte más pero ayer viajando en colectivo, mirando por esa ventanilla tan grande, el cielo durmiendo ya, y esa canción de violines desconocidos, lo suficientemente triste para hacerme recordar. Vi gente de ojos extraños, vi calles y veredas sucias, caminadas de tristeza y me acordé que te odiaba por quererte tanto…